La tumba metabólica

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Estás en una preparación para competir, o simplemente porque quieres quitarte la panceta. Todo comienza muy bien, tu preparador es la polla en vinagre... Sin embargo llega un punto en el que la cosa parece torcerse un poco, los resultados ya no son los que eran y en lugar de hacer un poco de autocrítica, buscamos un culpable porque claro, las culpas son gratis.


Los procesos de definición corporal son muy duros psicológicamente en primer lugar porque la pérdida de peso es un proceso no lineal, y no hay nada más frustrante que estar esforzándote y no ver los progresos que esperabas.

En segundo lugar, porque a nadie le gusta pasar hambre.

Aún a día de hoy, la gente sigue pensando que la culpa de todos los males (siendo el estancamiento en la pérdida de peso el mal mayor desde el punto de vista de la mayoría de los mortales) es la leptina, sin embargo, para nada es así:

 

Imagen 1: Implicaciones fisiológicas de una preparación de culturismo natural (1)

Y bueno, siguiendo con el tema de la leptina, dicha hormona está mucho más relacionada con los niveles de grasa que con la ingesta calórica per se, por lo que hacer refeeds de unas pocas horas o días buscando con ello el elevarla, es una de las mayores pérdidas de tiempo que se pueden hacer.

De hecho, en la imagen que podemos ver a continuación, podemos ver que aún pasados 6 meses después de la competición, los niveles de Leptina no están ni de lejos cerca del nivel inicial:


Imagen 2: Implicaciones fisiológicas de una preparación de culturismo natural (Estudio de caso, 2)

Los resultados al principio pueden ser un poco confusos; Pero si decías que la leptina no se ve afectada, ¿por qué en este sí hijo de puta?

Pues porque simplemente, la imagen anterior corresponde a un estudio de caso el cual alcanzó un porcentaje graso significativamente más bajo que el otro grupo de sujetos.

En la mujer, la dieta parece tener un efecto mucho más profundo en los niveles de Leptina tanto en su afección negativa por los rigores de la dieta, como en su recuperación tras el cese de esta. Sin embargo, al contrario que en los hombres, la dieta parece no incidir tanto a nivel tiroideo, ¿ventaja evolutiva o simplemente víctimas del heteropatriarcado adipocentrista opresor?:


Imagen 3: Implicaciones fisiológicas de una preparación de culturismo natural en mujeres (3)

Pero de nuevo, si miramos bien los datos de los estudios, podremos comprobar que dichas adaptaciones negativas a nivel hormonal no empiezan a ocurrir hasta que el porcentaje graso es particularmente bajo; A partir del ~11% y en hombres y del ~18% en mujeres.

Y teniendo en cuenta que la gran mayoría de entusiastas del Fitness quedan contentos con su composición corporal antes de llegar hasta tal punto, entonces culpar a la tiroides o la leptina por los estancamientos en la dieta no es muy acertado.

Ahora, en lo que se a refiere a todo el entorno de hormonas orexígenas y anorexígenas, ya es otra cosa.

A medida que va avanzando la dieta, el hambre y la ansiedad van incrementando en intensidad, aún a porcentajes grasos altos. Esto, va provocando lo que llamo un incremento de la ingesta calórica inconsciente (término robado a Sergio Espinar), resumiendo por puntos:
  • Las porciones de verduras son cada vez más grandes y frecuentes (y recuerda que la fibra sigue aportando calorías, en torno a 1-2kcal por gramo)
  • Empleamos cada vez más aceite para cocinar
  • Pîcamos porciones muy pequeñas de comida, como una aceituna, un picatoste, una pequeña patata frita... varias veces al día y no se tienen en cuenta
  • Las mediciones de comida son cada vez más laxas (Lo mismo dará 100gr que 109gr, ¿no?)
  • Empleamos más salsas con bajo contenido calórico como Mostaza, Ketchup, Tomate triturado natural...
Esto en principio, no es un gran problema por sí solo, pero si lo suficiente como para ralentizar significativamente el progreso. Pero lo malo, es que esto viene acompañado de una reducción del NEAT (Gasto calórico por actividad no asociada al ejercicio físico programado):
  • Nos desplazamos de forma más frecuente en vehículos a motor
  • Hablamos menos
  • Gesticulamos menos
  • Hacemos menos tareas del hogar
  • Comenzamos a perder ciertos “tics nerviosos” (Como por ejemplo el mover los pies mientras estamos sentados)
Y por ello cuando el incremento de la ingesta calórica inconsciente se suma a la reducción significativa del NEAT, nos estancamos. Sí, así de simple, no te estancas porque tengas mala genética, tu entorno hormonal te odie, tu canario se haya muerto o que tu cuñado sea del Sevilla; te estancas porque comes más y te mueves menos, simple y llanamente

¿Cómo lo soluciono?


La solución es simple, pero en cierto modo difícil de llevar a cabo y mantener en el tiempo:
  • En primer lugar, debemos contabilizar nuestro NEAT. Hoy día tenemos soluciones a muy buen precio que nos miden los pasos que realizamos, cualquier SmartWatch o pulsera contiene una función de podómetro. Intenta realizar simplemente unos 10.000 pasos cada día como mínimo, de esta manera te asegurarás de mantener una actividad física constante. Esto es aproximadamente 90-100 minutos andando a un ritmo medio.
  • En segundo lugar, contabilizar nuestra ingesta calórica real. Existen aplicaciones para móviles las cuales nos permiten llevar de forma fácil y simple un log de los alimentos que ingerimos e incluso, sacar informes detallados en PDF para que sea mucho más fácil interpretar los datos de un intervalo de tiempo determinado, en este caso os recomiendo sin lugar a dudas FatSecret, para mi es la mejor de lejos.

¡Pero yo soy especial!

No, no lo eres, eres la misma mierda que todos los demás. 

Por cualquier razón, existen personas que piensan que las leyes de la termodinámica no se les aplican, pero por suerte, existen investigaciones al respecto que han sido realizadas en individuos "resistentes a las dietas". Cuando se analizaron detenidamente a dicho sujetos se descubrió que:
  • Su tasa metabólica basal fue la esperada (la mayor discrepancia fue de un 10,4%) para una persona normal y sana de sus características
  • Todos consumían más calorías (47% más) de las que reportaban
  • Todos quemaban muchas menos calorías (51% menos) de las que reportaban



Imagen 4: Resultados de los datos tomados de los sujetos resistentes a las dietas del estudio (4)

Es por ello que si alguien parece que se sale de la norma de forma muy significativa (por ejemplo un obeso mórbido que no pierde peso con 1000kcal), puedes tener claro que su ingesta calórica es mucho mayor que la reportada, o su gasto calórico es significativamente menor, o ambos.
 
Si comes más calorías de las que gastas, ganarás peso. Si comes menos calorías de las que gastas, perderás peso. Fin, luego ya, cada uno puede hacerse las pajas mentales que quiera y autoengañarse.

¿Qué fármacos puedo emplear?

Ser natural ya no está de moda y cada vez más personas se animan a emplear ayudas ergogénicas farmacológicas para de esta manera acelerar sus progresos, en este caso:

Si eres Mujer, lo ideal sería que empleases algún dopaminérgico.

Con dopaminérgicos hago referencias a los agonistas de los receptores de Dopamina, aunque también podrían considerarse los precursores de este neurotransmisor.

El tema del uso de esta clase de suplementos naturales fue popularizado por Lyle McDonald con el lanzamiento de su libro “Bromocriptine”, aunque ya se empleaban en el tratamiento de algunas patologías como la Diabetes tipo 2 y la Obesidad, aunque no llegó a cuajar demasiado.
 
Al parecer, lo interesante sobre el uso de este tipo de substancias es que hay una relación estrecha entre la dopamina y la leptina y como sabréis, la leptina se puede calificar como el regulador metabólico principal por lo que cuando esta disminuye, todo lo relativo a la pérdida de peso y mejora de la composición corporal, se torna significativamente más complicado.


Imagen 5: Agonistas dopaminérgicos y su acción. La leptina, generada principalmente en el adipocito, viaja por la sangre hasta alcanzar la barrera hematoencefálica, y su correspondiente trasportador (Ob Receptor Short). Una vez trasportada al cerebro, la leptina se une a las neuronas dopaminérgicas, elevando los niveles de Dopamina (DA). Esta dopamina se une a los receptores D1, D2 y D3 (principalmente los dos primeros), normalizando los niveles de NPY y CRH, lo cual sirve para corregir numerosos aspectos a nivel metabólico. Los dopaminérgicos actúan como fuertes agonistas de los receptores D1, D2 y D3, principalmente D2, normalizando NPY y CRH y corrigiendo cualquier anomalía metabólica fruto de la dieta (McDonald, Bromocriptine). Clic en la imagen para agrandar.

Cuando estamos en una dieta hipocalórica, disminuyen los niveles de leptina y con ello los niveles de DA, elevando los niveles de NPY y CRH y produciendo efectos tales como una reducción de la generación de T4 y su conversión a T3, elevación del cortisol, resistencia a la insulina, mayor apetito, menores niveles de testosterona, etcétera...

Hasta ahora, sabemos que a menores niveles de leptina, menor nivel de dopamina y a menor nivel de dopamina, mayores serán las interferencias a nivel metabólico.

Cabe destacar que estos cambios negativos en la leptina en dietas de pérdida de peso no son especialmente significativos en personas con un porcentaje alto de grasa elevado (Mayor o igual a 16% en Hombres y Mayor o igual al 21% en Mujeres), debido a la alta disponibilidad energética, entre otros.

Sin embargo a partir de ahí, cada gramo que bajemos tendrá un efecto cada vez más notorio a nivel metabólico y por ello, en estos puntos cobra tanta importancia el uso de estrategias tales como descansos de dietas, estimulantes...

Imagen 6: Efectos del uso de Cabergolina y Bromocriptina sobre diversos parámetros metabólicos de individuos con hiperprolactinemia (Krysiak, 2014). Clic en la imagen para agrandar.

Lo mejor de todo es que el uso de estos fármacos proporciona mejoras significativas a nivel de parámetros de control metabólico, siendo muchos de ellos muy interesantes para los usuarios de suplementos naturales tales como la Testosterona y sus derivados, sin efectos secundarios graves, siempre y cuando el estreñimiento y unas nauseas horribles los primeros días no sea algo que te preocupe demasiado.

Con todo esto llegamos a la pregunta del millón, ¿Cómo se usaría?
  • Cabergolina: 500-2000mcg por semana, dividido en 2 dosis.
  • Bromocriptina: 2,5-7,5mg diarios por la mañana a primera hora.
  • Pramipexol: 0,5-2mg diarios.
Si eres Hombre, lo ideal sería que empleases hormonas tiroideas.

Sin embargo, la forma de emplearlas sería usando dosis bajas a modo de "potenciación", las cuales serían:
  • 25mcg de T4 al día 
  • 6,25mcg de T3 al día

Y no, no se te "joderá la tiroides" ni nada por el estilo.

Imagen 7: Resultados del perfil tiroideo tras 4 semanas de la suspensión de la terapia farmacológica con hormonas tiroideas, después de varios años de uso continuado con dosis supraterapéuticas, y tengo muchísimas más ;). Aparte de como siempre, también existen estudios al respecto (7)

¿Qué hay de los efectos secundarios?

Si te preocupan los efectos secundarios, lee el prospecto del medicamento. Evalúa y decide por ti mismo si te conviene o no.
 
Y bueno, poco más que añadir, aunque siempre podrás seguir echándole la culpa al ambiente obesogénico, la comida no RealFood® y cualquier otra excusa que se te ocurra.

Referencias