Dopaminérgicos y pérdida de peso

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Con dopaminérgicos hago referencias a los agonistas de los receptores de Dopamina, aunque también podrían considerarse los precursores de este neurotransmisor.

El tema del uso de esta clase de suplementos naturales fue popularizado por Lyle McDonald con el lanzamiento de su libro “Bromocriptine”, aunque ya se empleaban en el tratamiento de algunas patologías como la Diabetes tipo 2 y la Obesidad, aunque no llegó a cuajar demasiado.



Al parecer, lo interesante sobre el uso de este tipo de substancias es que hay una relación estrecha entre la dopamina y la leptina y como sabréis, la leptina se puede calificar como el regulador metabólico principal por lo que cuando esta disminuye, todo lo relativo a la pérdida de peso y mejora de la composición corporal, se torna significativamente más complicado.


Imagen 1: Agonistas dopaminérgicos y su acción. La leptina, generada principalmente en el adipocito, viaja por la sangre hasta alcanzar la barrera hematoencefálica, y su correspondiente trasportador (Ob Receptor Short). Una vez trasportada al cerebro, la leptina se une a las neuronas dopaminérgicas, elevando los niveles de Dopamina (DA). Esta dopamina se une a los receptores D1, D2 y D3 (principalmente los dos primeros), normalizando los niveles de NPY y CRH, lo cual sirve para corregir numerosos aspectos a nivel metabólico. Los dopaminérgicos actúan como fuertes agonistas de los receptores D1, D2 y D3, principalmente D2, normalizando NPY y CRH y corrigiendo cualquier anomalía metabólica fruto de la dieta (McDonald, Bromocriptine). Clic en la imagen para agrandar.

Cuando estamos en una dieta hipocalórica, disminuyen los niveles de leptina y con ello los niveles de DA, elevando los niveles de NPY y CRH y produciendo efectos tales como una reducción de la generación de T4 y su conversión a T3, elevación del cortisol, resistencia a la insulina, mayor apetito, menores niveles de testosterona, etcétera...

Hasta ahora, sabemos que a menores niveles de leptina, menor nivel de dopamina y a menor nivel de dopamina, mayores serán las interferencias a nivel metabólico.

Cabe destacar que estos cambios negativos en la leptina en dietas de pérdida de peso no son especialmente significativos en personas con un porcentaje alto de grasa elevado (Mayor o igual a 16% en Hombres y Mayor o igual al 21% en Mujeres), debido a la alta disponibilidad energética, entre otros.

Sin embargo a partir de ahí, cada gramo que bajemos tendrá un efecto cada vez más notorio a nivel metabólico y por ello, en estos puntos cobra tanta importancia el uso de estrategias tales como descansos de dietas, refeeds, ciclado de calorías, ejercicio aeróbico, estimulantes...

Imagen 2: Efectos del uso de Cabergolina y Bromocriptina sobre diversos parámetros metabólicos de individuos con hiperprolactinemia (Krysiak, 2014). Clic en la imagen para agrandar.

Lo mejor de todo es que el uso de estos fármacos proporciona mejoras significativas a nivel de parámetros de control metabólico, siendo muchos de ellos muy interesantes para los usuarios de suplementos naturales tales como la Testosterona y sus derivados, sin efectos secundarios graves, siempre y cuando el estreñimiento y unas nauseas horribles los primeros días no sea algo que te preocupe demasiado.

Con todo esto llegamos a la pregunta del millón, ¿Cómo se usaría?

  • Cabergolina: 500-2000mcg por semana, dividido en 2 dosis.
  • Bromocriptina: 2,5-7,5mg diarios por la mañana a primera hora.
  • Pramipexol: 0,5-2mg diarios.

¿Qué hay de los efectos secundarios?

Si te preocupan los efectos secundarios, lee el prospecto del medicamento. Evalúa y decide por ti mismo si te conviene o no.

Dopaminérgicos y Beta-agonistas

Una última nota que me gustaría añadir es que el uso de agonistas beta-adrenérgicos, como el clembuterol, bloquean los efectos de los dopaminérgicos, por lo que mezclarlos no sería una opción muy inteligente, igualmente debido a los beneficios metabólicos de los agonistas de los receptores de dopamina, el uso de “quemadores” es completamente innecesario en primer lugar, por lo que esto no debería ser un problema para ti.

Igualmente cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero debo mencionar que el combinar fármacos, sobre todo cuando la combinación nunca ha sido probada, uno debería proceder con la más extrema precaución, ya que la posibilidad de interacciones negativas o la aparición de efectos secundarios graves se hace más probable, así que hazlo bajo tu propio riesgo.

Referencias