Tb-500 y su uso para la recuperación de molestias y lesiones

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En muchos casos, pero no en todos, este péptido ha mostrado ser bastante efectivo en la recuperación de lesiones, por lo que vale la pena probarlo. 


El TB-500 es un péptido sintético relacionado con la hormona timosina beta-4. Esa hormona está presente en niveles bajos en el cuerpo y puede proporcionar muy buenos efectos positivos en lo que a la recuperación de lesiones se refiere, estos efectos regenerativos pueden ocurrir en músculos, tendones, ligamentos, piel, corazón y ojos.


Se encuentra en mayores concentraciones en aquellos lugares donde se haya producido un daño tisular, parte de la manera en la que nos reporta beneficios es mediante la atracción de nuevos miocitos y mioblastos hacia el lugar de la lesión para de esta manera asistir en la recuperación, además este péptido posee un potente efecto anti-inflamatorio.

Es por ello que se puede decir que esta es una buena herramienta en nuestro arsenal si deseamos mejorar la recuperación de cualquier tipo de lesión. Las hormonas proteicas como la timosina beta-4 son moléculas muy grandes; son tan grandes que no pueden encajar completamente en los receptores de las células.

En su lugar, únicamente una pequeña sección de la hormona encaja en el receptor y por ello diferentes secciones de la cadena de aminoácidos de esta hormona peptídica pueden ejercer diferentes efectos. Hoy día se sabe que se pueden conseguir buenos efectos utilizando cadenas cortas de este péptido sin necesidad de utilizar la proteína completa.

El TB-500 es sólo una pequeña parte de lo que sería la hormona timosina beta-4, pero sólo la parte que nos interesa con lo que respecta a la regeneración de tejidos, de hecho, la parte de la cadena de aminoácidos sintetizada es la que proporciona la mayoría de los efectos beneficiosos de la molécula completa per se, y lo mejor de todo es que es fácil y barata de fabricar.

Usos, dosis y efectividad del TB-500

Primero decir que no funciona en todos los casos ya que depende mucho de la raíz del problema a tratar, por ponerte un ejemplo extremo: si haciendo sentadilla te reventaste un menisco de tal manera que incluso piensas que escuchaste un aullido de dolor que provenía de este, no esperes que te lo regenere o si te partiste el LCA de tal manera que te pegó hasta un latigazo en el cielo de la boca no esperes que pueda hacer algo.
 
Sin embargo es muy útil a la hora de apaciguar síntomas y solventar procesos inflamatorios tales como una tendinitis, una crodromalacia rotuliana o similares.

Para un ciclo normal de uso, lo más normal es comenzar la primera semana con una pequeña carga de unos 4-5 mg dividido en dos aplicaciones semanales y posteriormente seguir con una dosis semanal de unos 3mg durante un periodo de aproximadamente de 4 a 6 semanas hasta que mejore el problema.
Si se trata de un tipo de lesión crónica, es aconsejable utilizar una dosis de mantenimiento de 1 a 2mg en semana.

Personalmente no lo he empleado pero si lo he recomendado a personas que sufrían de tendinitis crónica, artritis y un par con problemas de rodillas y los resultados fueron más que satisfactorios.