¿Por qué crujen las articulaciones?

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Es muy habitual que los que levantamos pesas nos suenen en ocasiones las articulaciones, o inclusive también es normal que uno haga a propósito crujir las manos.

Todas las articulaciones están rodeadas de una cápsula sinovial. Dentro de esta cápsula hay un líquido con cierta cantidad de gases (CO2, N2 y O2) cuya función es la de lubricar las articulaciones.
Si no tuviesemos este líquido, el roce entre los huesos terminaría desgastándolos al poco tiempo, pero gracias al líquido sinovial, se evita que haya un contacto directo entre ellos y se puedan mover las articulaciones sin problemas. Además de esta cápsula, también se encuentran músculos, tendones y ligamentos.




Crujir las manos no es tan malo. No provoca artitris como algunos creían anteriormente, sino que livera estos gases (es debido a ellos el sonido). Sin embargo, puede estirar los ligamentos y disminuir la fuerza de agarre.

En las demas articulaciones el sonido puede deberse a situaciones como: Que el liquido sinovial haga burbujas en la articulación.

O como es el caso del hombro, los tendones sobresalen del rotador (lo que produce el sonido) pero se puede evitar calentando la zona.

Unos de los mejores ejercicios para hombros es el press militar tras nuca, pero los deltoides son musculos echos para levantar un peso considerado pero de forma frontal, no están hechos para realizar levantamientos en la parte posterior. Por ello es que el rotador sale en este caso al igual que los jalones para espalda tras nuca (pese a ser muy efectivos pueden provocar lesiones por falta de técnica o por no calentar debidamente).

En las rodillas los crujidos se deben a que el cartílago de la rotula se ablanda. Esto se puede reducir con movimientos de arco corto y evitando doblar las rodillas más de 90° en las sentadillas y en la prensa.

* Normalmente, el ruido en las articulaciones se debe a que no se realizó un calentamiento previo correspondiente y no es preocupante a no ser que se acompañe de dolor o se reduzca movilidad, en este caso hay que acudir a un médico. El estimará si puede deberse a una lesión de tendón, ligamento, hueso o artritis.